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Opel Manta, dos décadas de deportivo

Escrito por el 31/12/2016 en Opel

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Los años ochenta supusieron una revolución en cuanto a mecánica de coches se refiere y un notable cambio de estilo respecto a las formas tan cuadradas a las que estábamos acostumbrados a ver. Hoy quiero recordar con todos vosotros un el Opel Manta.

Los inicios del Opel Manta

Este modelo comenzó su fabricación en el año 1970 y duró hasta 1988 con notables cambios, sobre todo estéticos y que marcó un antes y un después en cuanto a coches deportivos se refiere en Europa, siendo un coupé deportivo derivado del Opel Ascona.

Cuando me refiero a deportivo lo hago respecto a los deportivos asequibles si se compara con los grandes Lamborghinis, Ferrari, etc., lo que hizo que este modelo, sobre todo los de la década de los ochenta pudiesen llegar a más personas.

Además de ser una evolución deportiva del Ascona, fue el sucesor del modelo GT y antes de que fuese sustituido por el Opel Calibra tuvo tres generaciones diferentes. La más moderna, que es la que nos ocupa en este artículo, fue lanzada en el año 1982, siendo la última, aunque contó con algunas mejoras año tras año hasta 1988.

Contaba con cuatro motorizaciones diferentes: 1.3 OHC, 1.8 OHC, 2.0 S y 2.0 E CIH, aunque este modelo fue rebautizado en el año 1983 como GSi y que seguro que muchos de vosotros y vosotras recordaréis.

Uno de los modelos más famosos fue el 1.8, llegando a producirse desde el año 1982 hasta 1987, donde el último modelo del Opel Manta fue el Exclusive, dotado de un equipamiento del que no gozaba ninguno de los coches que había en el mercado, siempre hablando de este segmento.

Este modelo tenía asientos Recato de tipo baquet, radiocasette con cuatro altavoces, doble óptica por cada faro, alerón de tres piezas, frenos delanteros de disco y traseros de tambor, tracción trasera y montaba neumáticos 165/80.

Motorización del Opel Manta 1982

El modelo más potente del 1.8 contaba con 92 caballos, proporcionando una velocidad máxima de 175 Km/h y una aceleración de 0 a 60 Km/h en 11 segundos, algo que hoy no nos parece demasiado pero en aquellos años era bastante rápido.

No era un coche demasiado rápido pero tenía fama de ser bastante robusto y siempre llamaba la atención allá donde iba. Además de por las ciudades, también lo pudimos ver en muchos rallys aunque poco tenía que hacer contra otros coches como los Alfa Romeo o incluso el R5 Biturbo, pero… eso ya es otra historia que os contaré en otro artículo.


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